La inyeccion letal no duele nada…

Una maravilla la noticia que llega desde Estadus Unidus… Han decidido que la inyeccion letal es un método legítimo de aplicar la pena de muerte porque no está probado que el dolor que les causa a los reos sea insoportable…
 
A los animales cuando se les aplica una eutanasia se les da una sobredosis de barbirúricos… pero los condenados a muerte no se lo merecen…
 
Me encanta ese pais de mierda…

EE.UU. ratifica la constitucionalidad de la inyección letal para ejecutar reos

PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL
WASHINGTON. El Tribunal Supremo de Estados Unidos terció de forma decisiva ayer en una de las cuestiones que más separa al gigante americano del resto de las democracias occidentales: la pena de muerte. Por una abultada mayoría de siete magistrados contra dos, la máxima instancia judicial optó por ratificar la constitucionalidad de la inyección letal como método de ejecución. La sentencia termina con la moratoria de decenas de ajusticiamientos aplicada durante los últimos siete meses a la espera de que el Supremo se pronunciase sobre la apelación planteada por dos asesinos convictos de Kentucky.
Ralph Baze y Thomas Bowling llevaban argumentado desde el 2004 que la inyección letal causa daños y sufrimientos innecesarios a los condenados a muerte, a pesar de ser con diferencia el método de ejecución más común adoptado por 35 Estados de la Unión y la jurisdicción federal. Los dos asesinos condenados a la pena capital reclamaban al Supremo la protección de la Octava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que prohíbe explícitamente la aplicación de «castigos crueles e inusuales».
Adecuadas salvaguardias
Al desestimar este recurso, el Tribunal Supremo ha indicado que el protocolo de inyección letal contiene adecuadas salvaguardias para asegurar que los reos no experimenten sufrimientos físicos significativos. La opinión mayoritaria de la Corte -redactada por el magistrado jefe, John Roberts, junto a una serie de votos particulares- considera que «simplemente porque un método de ejecución pueda provocar dolor, ya sea por accidente o como una consecuencia inevitable de la muerte, no queda establecido el tipo de riesgo de daño objetivamente intolerable» prohibido por la Octava Enmienda constitucional.
El protocolo de la inyección letal, diseñado como una alternativa más humana a la silla eléctrica, comprende una cascada de dosis consecutivas y letales de tres fármacos. Primero se administra un potente anestésico, llamado tiopental sódico, para eliminar cualquier señal de dolor y dejar inconsciente al reo. Luego se inyecta un agente paralizante, llamado bromuro de pancuronio, con el fin de cortar la respiración. Finalmente se inyecta cloruro de potasio para detener el corazón del ejecutado.
Eutanasia de animales
A pesar de este sistema redundante, diseñado con la ayuda de médicos forenses y especialistas en anestesia, se han registrado varios casos de ajusticiamientos en Ohio, Florida, California y Missouri con visibles indicios de agitación, consciencia y largas agonías por parte de los reos. Esto ha dado pie a una serie de revisiones en la forma de aplicar penas de muerte en Estados Unidos. En su recurso ante el Supremo, los letrados de Ralph Baze y Thomas Bowling han insistido en que la primera dosis de anestésico impide al ejecutado demostrar todo el dolor que puede causar el resto del popular procedimiento de ejecución.
Los letrados de Baze (que asesinó a dos policías en 1992) y Bowling (que mató a un matrimonio e hirió gravemente a su hijo de dos años en 1990) también han argumentado que ese riesgo se podría reducir con el uso de una sola pero masiva dosis de barbitúricos. Es decir, el método utilizado para la eutanasia de animales en lugar del triple procedimiento utilizado para la ejecución de reos. Pero el Supremo ha indicado explícitamente que Kentucky -y el resto de Estados con el mismo protocolo de triple inyección letal- no tienen obligación alguna de adoptar «procedimientos alternativos no probados».
El Tribunal Supremo no ha declarado nunca la inconstitucionalidad de ninguno de los métodos de ejecución utilizados a lo largo de la historia de en Estados Unidos. Autorizó el uso de la silla eléctrica en 1890 y del pelotón de fusilamiento en 1878. Desde su desarrollo durante la década de los años setenta, casi un millar de reos han sido ajusticiados por la Justicia penal estadounidense con el sistema de la inyección letal.
La definitiva sentencia del Tribunal Supremo ha coincidido con la vista oral de otro importante caso sobre pena de muerte sobre su constitucionalidad como castigo para violadores de niños. El recurso -planteado por Patrick Kennedy, un convicto de Luisiana por violar a su hija adoptiva de ocho años- afecta a media docena de Estados de la Unión que contemplan dentro de sus ordenamientos jurídicos la pena capital por otros delitos más allá del asesinato con agravantes. La jurisprudencia del Supremo ya determinó hace tres décadas que la pena de muerte era un castigo excesivo en casos de violaciones a adultos. Y de hecho, en los últimos 44 años ningún reo ha sido ajusticiado en Estados Unidos por una ofensa diferente al asesinato.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: